La importancia de conocer más acerca de los pacientes

En la actualidad, muchos médicos desean que los procedimientos a los que se someten sus pacientes sean menos abrasivos, pero también existe el factor de que se necesita tener información completa de cada una de las personas que buscan sus servicios especializados. 

En los últimos años se ha puesto en práctica en diferentes partes del mundo una especificación para aquellos análisis que requieren del uso radiación, como lo son los rayos X. En estas especificaciones, la persona que realiza la radiografía tendrá que detallar el proceso y la cantidad de radiación a la que se expuso el paciente. Esto es principalmente para saber si la persona puede ser propensa a una enfermedad debido al alto porcentaje de radiación a la que su cuerpo fue expuesto.

Esta información debe adjuntarse a todos los datos del paciente para que el historial de la persona pueda proporcionar más información al momento de presentar una enfermedad relacionada a la exposición de radiación.

Es necesario y un requisito que, al momento de llenar este espacio, se debe justificar no sólo el tipo de prueba, la fecha y el motivo, sino también la cantidad de radiación que la persona recibió en el momento de la radiografía.

Si el especialista tiene la información más detallada sobre la historia del paciente, es más probable que pueda asegurar la razón por la que la persona está en ese estado.  de la misma manera, estos datos serán beneficiosos a la hora de tomar decisiones.

¿Es el mismo riesgo para todos los procedimientos?

Definitivamente no. Esto depende mucho del procedimiento que se le recomendó a la persona, ya que no es el mismo nivel de radiación de un simple pie de rayos X a una tomografía. Para métodos más especiales, es necesario usar más radiación porque es esencial para mejorar la imagen del área. Por ejemplo, para una radiografía más especial como la tomografía, se utiliza un nivel de radiación 500 veces mayor que en una radiografía ordinaria.

Por ello, este nuevo documento debe especificar la cantidad de radiación que el cuerpo recibió en el momento de realizar este tipo de procedimiento. El paciente debe ser informado en todo momento sobre la cantidad a la que se expondrá, ya que esto no puede hacerse sin el consentimiento de la persona.

Aunque, de hecho, estamos regularmente expuestos a la radiación de otros elementos, no es la misma cantidad que una radiografía. Esta exposición diaria se conoce como natural, lo que no es necesariamente preocupante. Al principio mencionamos que el especialista tiene que saber cuántas veces el paciente se expuso a la radiación; esto para determinar si las causas de sus molestias no provienen de la alta exposición de este elemento.

Aunque este temor existe, el médico será quien determine hasta cuándo es necesario dejar de tomar radiografías en un tiempo determinado, por eso, es importante que las clínicas y hospitales cuenten con médicos que tengan en cuenta estas nuevas especificaciones, por lo que estos centros pueden usar un employee central payroll.